MVRDV, sinergia pixelada

Estimados, en esta oportunidad republicamos un artículo de Marcelo Grandinetti, TECNNE Arquitectura y contextos, encontrado en: https://tecnne.com/arquitectura/mvrdv-sinergia-pixelada/, que esperamos les resulte de interés!

Sede del Banco DNB, MVRDV

Propuesto como un edificio que permite traducir el carácter social y democrático de la organización, la nueva sede del Banco DNB ostenta una identidad que se sustenta en el carácter de los múltiples acoples volumétricos. La estructura principal se compone de una trama de acero que permite una distribución elástica de los espacios respecto a las necesidades del programa. Con ese criterio se acoplan una serie de cubos de 6 metros de lado que permite el carácter versátil necesario para la organización. El resultado de esta operación dispone en cada piso un ambiente único y específico.

A nivel de calle el edificio se hace transparente creando espacios protegidos sobre los accesos. La planta baja es atravesada por un pasaje público que une la estación central de Oslo con el borde costero. Por encima, las plantas de oficinas se retrasan o se empotran en varios lugares para responder al contexto urbano y facilitar la creación de áreas comunitarias en el exterior, creando un interesante juego de luces y sombras. El acero de la estructura está envuelto por una piel de piedra que crea aristas duras para acentuar los límites de cada parte. Los huecos que se generan en la parte superior de estos volúmenes están destinados a la creación de jardines con vegetación natural.

Los espacios colectivos están conectados por una ruta interna escalonada compuesta de terrazas colectivas con cerramientos de vidrio que fomentan las reuniones informales y la comunicación entre áreas y niveles. Estos espacios se vinculan entre sí por una serie de escaleras de madera y puentes, pero además, sus caras vidriadas ofrecen inmejorables vistas hacia el entorno urbano.

Marcelo Gardinetti, mayo de 2014©

Información de MVRDV

El desarrollo de un nuevo grupo de oficinas centrales es una operación estratégica que tiene como objetivo la sinergia y una clara identidad, mientras que concentra veinte oficinas del DNB dispersas por la ciudad en Bjorvika. El objetivo de MVRDV era traducir el carácter social y democrático de la organización en un edificio con excelentes condiciones de trabajo y cualidades espaciales. La estructura está concebida como un bastidor de acero que permite adaptarse a la naturaleza flexible de la organización. El bastidor de acero está envuelto en una piel de piedra, aparece como una roca a la que se puede subir, una forma fuerte dentro de los límites del Código de Barras.

Los nichos de esta roca proporcionan espacio para el crecimiento de la vegetación: la colocación de los píxeles crea jardines en los tejados o zonas exteriores para cada piso. Los pisos genéricos de las oficinas se reclinan y se empotran en varios lugares para reflejar el contexto urbano y crear zonas comunes interiores y exteriores y condiciones de luz diurna excepcionales. A nivel de la calle, el volumen del edificio se abre por zonas de entrada protegidas, y se cruza con un pasaje público que conduce a la Estación Central de Oslo. El diseño pixelado permite esta respuesta específica al mismo tiempo que es altamente eficiente y flexible. Como resultado, cada planta del edificio es única y genérica: el volumen pixelado hace que lo genérico sea específico.

Además de los más de 2.000 espacios de trabajo flexibles, el edificio contiene una cantina panorámica de 140 asientos en el nivel superior, el salón ejecutivo con vista al fiordo, la sala de juntas, en el corazón del volumen, la sala de comercio de DnB NOR con 250 puestos de trabajo, y la entrada principal con una recepción y acceso al vestíbulo. Estos elementos colectivos están conectados por un recorrido interno escalonado y continuo de terrazas, lo que favorece las reuniones informales y la comunicación entre los empleados.

El recorrido serpentea desde la recepción hacia arriba a través del edificio, conectando todos los niveles de oficinas con las áreas comunes. Una serie de escaleras y puentes de madera permiten a los empleados cambiar de nivel o incluso subir los 17 niveles hasta la cantina en un lado del edificio y bajar por el otro. El recorrido acomoda las áreas comunales a los pisos de oficinas y se hace de forma casera con una serie de despensas, áreas de reuniones informales y chimeneas. Da acceso a las diversas terrazas exteriores y a los jardines de los tejados. Todos estos espacios colectivos están diseñados como píxeles de vidrio que permiten vistas sobre el entorno y transparencia desde el exterior. La ruta está ventilada naturalmente y tiene un vidrio de alto rendimiento adecuado para el invierno noruego.


Fotografía: ©Jeroen Musch – Jiri Havran

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